"Lo que bien comienza, bien termina"
"Al comienzo es la siembra, al final la cosecha"
"Ver bien el final desde el principio, es no cometer errores durante el camino"
"La mejor actitud desde el inicio, asegura el mejor desarrollo del proceso hacia el éxito"
"Como la historia ha demostrado, aquellos que persiguieron sus sueños seria y vigorosamente con espíritu indomable, nunca fallaron en alcanzar sus metas" Gral. Choi Hong Hi El General Choi expresaba este tipo de pensamientos para enseñar uno de los aspectos más importantes dentro de la filosofía del Taekwon-Do que se encuentra inserta en su propia metodología. Desde el inicio mismo de su aprendizaje, el estudiante de Taekwon-Do, aprende de la importancia del "empezar" una clase, un ejercicio, un patrón o forma (Tul), un combate, una rotura o un nuevo cinturón o nivel, con la actitud adecuada. La pre-visualización, la actitud y la concentración al inicio, marcan el éxito del proceso en el aprendizaje, entrenamiento e interiorización, o en la ejecución en un examen, en un torneo o en una situación extrema de defensa personal. Una clase está compuesta de "ciclos" de patrones y ejercicios, con un comienzo y final definidos en el espacio y en el tiempo. Una clase está inserta dentro de un ciclo de clases que conducen al estudiante a subir un grado o nivel. Los niveles dan lugar al grado y los grados dan lugar a la maestría del arte mismo. El principiante del arte inicia el proceso para convertirse en un maestro del arte. Si así lo visualiza en el comienzo y así garantiza su proceso, indudablemente estará asegurando la obtención de la maestría.
Al final, el éxito se traduce en la interiorización de este concepto: correcta actitud y visión desde el inicio, para cada cosa, ciclo o propósito que iniciemos. La práctica del Taekwon-Do introduce y fija en nosotros permanentemente esta cualidad. En el arte de la defensa personal, debemos minimizar los errores, teniendo como objetivo primordial la preservación de la vida. No podemos dar ventajas al peligro o al atacante, mucho menos aquellas ventajas que podríamos conceder nosotros mismos, por falta de una correcta visión de la situación desde el principio y la correcta actitud en la decisión y la ejecución.
Cuando exigimos a nuestros estudiantes a convertirse en hombres y mujeres de éxito en sus estudios, deportes y profesiones a partir del Taekwon-Do, no estamos sólo promoviéndoles una condición deseable para todo ser humano, estamos asegurándoles que la interiorización y el desarrollo auténticos del Taekwon-Do, deben necesariamente ser demostrados en una exitosa participación en las demandas de la vida diaria. No es posible de otra manera: Un taekwondoista de éxito, es un hombre de éxito. Su poder interno y cualidades actitudinales, se manifiestan y deben manifestarse en cada uno de sus actos y decisiones. Cualquiera que sea su profesión o actividad, ésta se verá definitivamente enriquecida.
¿Y el Año Nuevo? Que tengan un Próspero y Exitoso Año Nuevo. La prosperidad y el éxito están en cada uno. El año será exitoso y productivo en la medida que planifiquemos lo que queremos; que visualicemos el proceso, que minimicemos los errores o desvíos; que nos garanticemos una actitud elevada que no decaiga con el tiempo y oposiciones. Que seamos disciplinados con nosotros mismos y que busquemos aplicar en cada uno de nuestros actos, lo mejor aprendido, lo mejor de nosotros mismos. Entonces estamos seguros que tendrán un venturoso y productivo año nuevo.
¡Próspero, Exitoso y Feliz Año 2008!
Les deseamos a todos nuestros visitantes, amigos y miembros
INSTITUTO PERUANO DE TAEKWON-DO INTERNACIONAL